La Via Francigena entre Calais y Lausanne atraviesa tierras de cultivo expuestas y colinas bajas antes de elevarse hacia el Jura, donde el viento y el sol influyen en el ritmo diario. Según los patrones proporcionados, abril, mayo y agosto coinciden con más horas de luz, condiciones en general moderadas y servicios en poblaciones generalmente abiertos a lo largo de este tramo. Fuera de esos periodos, el tiempo varía entre regiones — desde episodios frescos y húmedos y nieve ocasional cerca de Vaud en los meses fríos hasta picos de calor y chubascos intensos intermitentes a mediados del verano.