La Via Francigena del Sud de Roma a Leuca atraviesa Lazio, Campania y Apulia, con condiciones que pasan de inviernos más frescos y húmedos a veranos más calurosos y soleados. Según los patrones estacionales a lo largo de esta ruta, marzo y septiembre suelen equilibrar horas de luz, temperaturas moderadas y cielos variables con chubascos pasajeros. Hay tramos largos abiertos y expuestos, por lo que el calor y el sol fuerte dominan en pleno verano, mientras que el final del otoño y el invierno traen lluvias más frecuentes, rachas de viento ocasionales y días más cortos que pueden influir en los tiempos entre localidades y servicios.