El Caminho da Geira e dos Arrieiros cruza el interior del norte de Portugal y Galicia, combinando la variabilidad atlántica con tramos más altos y expuestos y valles boscosos sombreados. Mayo y septiembre suelen coincidir con más horas de luz, calor moderado y patrones por lo general más estables a lo largo de tramos de calzada romana y corredores de altura. En otros tramos, las condiciones van desde chubascos pasajeros y claros que se abren con rapidez hasta tardes calurosas en los valles y frentes invernales que aportan lluvia persistente y heladas ocasionales.