The Kerry Way (Killarney–Killarney) es transitable todo el año, con la variabilidad atlántica aportando nubes, chubascos pasajeros y breves claros en todos los meses. Muchos senderistas eligen junio y julio por la larga luz diurna, un aire más templado y un terreno más firme, con servicios y alojamientos completamente abiertos. Las temporadas intermedias ofrecen días mixtos y más tranquilos, con algunas vistas entre frentes, mientras que la temporada baja se vuelve más fresca, más húmeda, más ventosa y con notablemente menos horas de luz, lo que hace que la planificación y la navegación sean más exigentes.