Tour du Mont Blanc experimenta un rápido cambio estacional, con el verano trayendo collados abiertos, largas horas de luz, una logística en general fiable y conexiones de transporte operativas. junio, julio y agosto ofrecen desplazamientos en general sencillos, con largas horas de luz, collados abiertos y servicios completos de refugios y transporte. Fuera de esta ventana, el carácter cambia rápidamente, con un enfriamiento en septiembre y los meses invernales dominados por la nieve, pocas horas de luz y servicios limitados, convirtiéndose en una temporada de esquí o alpinismo invernal con riesgo de aludes y temperaturas muy frías.