El Camino Primitivo atraviesa verdes colinas atlánticas y algunos puertos expuestos, con cambios rápidos entre sol, nubes y lluvia. Según el patrón estacional, mayo, julio y septiembre traen días más largos, previsiones más estables y amplia disponibilidad de servicios a lo largo de la ruta. Fuera de estas ventanas, las condiciones varían desde picos ocasionales de calor y tormentas veraniegas hasta frentes otoñales más frecuentes y el tramo húmedo y de días cortos desde finales de otoño hasta comienzos de primavera, cuando la niebla, el hielo y los cierres pueden afectar las etapas más altas y los tramos rurales.