Recorriendo de norte a sur desde Stade hasta Augsburg por campos abiertos, suaves lomas y corredores fluviales, esta peregrinación experimenta cambios rápidos entre intervalos de sol y chubascos pasajeros. Los periodos en torno a abril y septiembre suelen ofrecer más horas de luz, temperaturas moderadas y menos interrupciones por calor y tormentas eléctricas que a comienzos del verano, a la vez que evitan los días cortos e invernales de finales de otoño e invierno. Fuera de estos periodos, el patrón sigue siendo manejable pero más variable, con mañanas frescas de primavera, picos de calor y tormentas en verano, y tramos finales frescos y grises que ralentizan el secado y reducen la regularidad.