El Chemin de Saint-Gilles (Chemin de Régordane / GR 700) recorre desde las más frescas mesetas volcánicas en torno a Le Puy‑en‑Velay hasta la más cálida llanura mediterránea cerca de Saint‑Gilles, con cambios notables en temperatura, viento y exposición al sol. Mayo, septiembre y octubre suelen traer temperaturas moderadas, más horas de luz y menos episodios de calor extremo a lo largo de la ruta. A comienzos de la primavera el tiempo tiende a ser más inestable y fresco en las mesetas; el pleno verano es marcadamente caluroso y expuesto en los tramos meridionales; y del final del otoño al invierno llegan días más cortos, con lluvias más frecuentes, nieve o hielo ocasionales y servicios reducidos.