El Camino Sanabrés pasa de tramos secos y expuestos en Castile y León a colinas más verdes y húmedas en Galicia, con el tiempo cambiando en consonancia. Abril y septiembre coinciden con temperaturas más suaves y un equilibrio práctico entre calor, lluvia, horas de luz y servicios generalmente abiertos a lo largo de la ruta. Fuera de esos periodos, la experiencia va desde etapas veraniegas calurosas y expuestas al sol, con tramos más largos sin agua, hasta meses más frescos y húmedos, con menos horas de luz y ocasionales senderos embarrados.