De Alicante a Albacete, el Camino del Sureste pasa de la costa mediterránea a los viñedos del interior y a la meseta abierta, con un cambio notable de la brisa marina a un terreno más seco y expuesto y mañanas más frescas. Mayo y octubre aportan más horas de luz, calor moderado y, en general, días estables tanto en el inicio costero como en los tramos interiores. La primavera y el final del otoño combinan claros con chubascos y días con rachas de viento; el verano se vuelve caluroso y expuesto; y el invierno es variable, con menos horas de luz, tramos interiores más fríos y posibilidad de nieve.