Si estás pensando en recorrer el Camino de Uclés, elegir bien el momento de la visita puede mejorar notablemente la experiencia. La primavera, en particular marzo, abril y mayo, suele ofrecer condiciones meteorológicas relativamente agradables. Estos meses se caracterizan por temperaturas suaves y paisajes adornados con flores primaverales, que ofrecen un telón de fondo pintoresco para caminar. Sin embargo, cada estación en el Camino de Uclés presenta sus propios patrones climáticos, con variaciones de temperatura y precipitación que aportan matices únicos al conjunto del viaje.
Primavera (mar–may): Se esperan temperaturas suaves, con una mezcla de días soleados y periodos ocasionales de lluvia y nubosidad.
Verano (jun–ago): Suele hacer calor, con tiempo mayoritariamente soleado, aunque chubascos esporádicos pueden interrumpir los periodos secos.
Otoño (sep–nov): Tiempo variable; los intervalos soleados suelen ir seguidos de lluvias ocasionales y temperaturas más frescas.
Invierno (dic–feb): Predominan condiciones frías, con una combinación de días fríos y despejados, y periodos de lluvias intensas o incluso nieve.