Cuándo recorrer la Voie de Vézelay (Nevers)

Para la mayoría de caminantes, comenzar entre abril y principios de mayo, o de finales de agosto a mediados de octubre ofrece las mejores condiciones en la Voie de Vézelay (Nevers), de Vézelay a Ostabat. Estas temporadas intermedias equilibran temperaturas estables, más horas de luz y menos rachas de calor extremo o lluvia persistente a medida que avanzas desde Borgoña hacia el centro de Francia y entras en Nueva Aquitania.

Espera variedad a lo largo de esta ruta norte–sur: la primavera trae campos verdes y chubascos; a finales de verano el calor remite; a comienzos de otoño los bosques se vuelven dorados. Así se siente cada parte del año sobre el terreno.

Abril–principios de mayo: fresco, verde y con buenas temperaturas para caminar

La primavera le sienta bien a esta ruta. Los campos y setos cobran vida, los ríos llevan buen caudal y los días se alargan lo suficiente para etapas relajadas. Espera una mezcla de sol y chubascos; las mañanas más frescas dan paso a tardes templadas, y el sur se calienta más deprisa que Borgoña. Los senderos pueden estar embarrados tras la lluvia, así que lleva una capa impermeable ligera y acepta algún que otro día mojado. A cambio tendrás caminos tranquilos, flores silvestres y condiciones agradables para caminar.

Consejos:

Finales de agosto–septiembre: el calor afloja, los días siguen largos

Tras el pico de calor del verano, finales de agosto y septiembre se estabilizan en días cálidos pero más llevaderos. Aún tendrás sol fuerte a ratos, especialmente más al sur, pero las peores olas de calor son menos frecuentes y las tardes empiezan a refrescar. Siguen apareciendo chubascos o tormentas breves, aunque suelen ser pasajeras. La vendimia en Borgoña puede animar los pueblos y hacer que el alojamiento esté más concurrido—reserva con antelación si tus fechas coinciden con la vendange.

Consejos:

Principios y mediados de octubre: días calmados y color otoñal

A comienzos de otoño suele haber mañanas frescas y limpias, tardes suaves y un bellísimo color en los tramos de bosque por el Lemosín y el Périgord. Es una gran época para días constantes y sin prisas, sin el calor del verano. A medida que avanza el mes, las horas de luz se acortan y los periodos húmedos son más frecuentes, por lo que la primera mitad de octubre es la apuesta más segura.

Consejos:


El resto del año

Invierno (noviembre–febrero): frío, humedad y días cortos

Encontrarás lluvias frecuentes, alguna que otra mañana con heladas o hielo y luz diurna limitada. Los caminos pueden estar embarrados durante largos tramos, y los servicios más pequeños pueden estar cerrados. Es posible para caminantes resistentes, pero espera avanzar más despacio y tener que planificar más las paradas cálidas y secas.

Marzo: variable y a menudo empapado

La primavera acaba de despertarse y puedes pillar algunos días despejados preciosos, pero marzo sigue siendo muy mixto: mucha lluvia, rachas ventosas y noches frías. Los senderos pueden seguir húmedos por el invierno, así que es un mes de transición más que uno cómodo.

Finales de mayo–junio: exuberante pero más inestable

Es una época bonita, pero el tiempo puede pasar rápidamente del sol a chubascos intensos o tormentas, especialmente por las tardes. El calor empieza a crecer a medida que avanzas hacia el sur. Es manejable con madrugones y una buena capa impermeable, pero no tan llevadera como abril o septiembre.

Julio a mediados de agosto: calor, con riesgo de tormentas

Espera rachas de calor y olas de calor ocasionales, especialmente en toda Nueva Aquitania. La sombra puede ser limitada en algunas mesetas de cultivo, y las tormentas de tarde pueden llegar tras el calor. Si es tu única opción, empieza pronto, lleva mucha agua y planifica días más cortos.

Finales de octubre: cada vez más húmedo y oscuro

Aún puedes pillar días buenos, pero la lluvia se vuelve más frecuente y las horas de luz disminuyen. Los servicios se reducen aún más. Si te gustan los senderos tranquilos y no te importa el equipo mojado, es factible; de lo contrario, apunta a principios de mes.


En pocas palabras: elige la primavera (abril–principios de mayo) o la segunda mitad del verano y el inicio del otoño (finales de agosto–septiembre, principios y mediados de octubre) para la caminata más cómoda de Vézelay a Ostabat. Evitarás el peor calor y el barro más profundo, y tendrás suficiente luz diurna para disfrutar de los pueblos y los paisajes por el camino.

Por supuesto, aunque estas recomendaciones ofrecen un punto de partida sólido, cada persona tiene preferencias y circunstancias distintas.Por ejemplo, si prefieres caminar por la mañana para evitar el calor del mediodía, quizá priorices fechas más secas. Por el contrario, si estás más acostumbrado a climas fríos, puede que prefieras evitar periodos calurosos, aunque eso implique encontrarte con más lluvia.Nuestra herramienta de búsqueda te permite personalizar tu Camino según tus necesidades y preferencias, para conseguir la mejor experiencia posible en elCamino.

Además, si tu plan no coincide con recorrer las etapas estándar desde Vézelay a Ostabat, puedes ajustar laConfiguración de búsqueda de abajo según te convenga.

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