La Vía de la Plata abarca climas variados desde Andalusia hasta Galicia, lo que genera patrones estacionales diferenciados a lo largo de la ruta. Marzo, abril y octubre coinciden con etapas del sur más suaves y condiciones manejables más al norte, reflejando patrones que van del final del invierno a mediados de la primavera y de comienzos del otoño. Fuera de estos periodos, a finales de la primavera y en verano llega un calor acusado en el sur y en Extremadura, mientras que desde finales del otoño hasta mediados del invierno el tiempo se vuelve progresivamente más húmedo y más fresco hacia Castile y León y Galicia, con chubascos frecuentes cerca del Atlántico.